
Un sismo de magnitud 5.0 sacudió Lima este 26 de febrero y volvió a recordarnos que la prevención no es opcional. Tener lista la mochila de emergencia puede marcar la diferencia entre el caos y la reacción oportuna.
El sismo de magnitud 5.0 registrado este miércoles 26 de febrero, a 36 kilómetros al oeste de Chilca, volvió a encender las alertas en la capital. Movimientos como este son un recordatorio contundente: las emergencias no avisan, irrumpen.
Por eso, contar con una mochila de emergencia no es exageración, es estrategia.
Según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), este elemento forma parte del “combo de supervivencia” que toda familia peruana debería tener listo, junto con la llamada caja de reserva. Ambos permiten afrontar los primeros días posteriores a un desastre natural.

¿Qué debe contener la mochila de emergencia?
La mochila debe estar ubicada en un lugar accesible y lista para llevar durante una evacuación. Su peso aproximado no debe superar los 8 kilos y debe contar con compartimentos internos, laterales y frontales.
Indeci recomienda incluir:
Alimentos y agua
- Enlatados y productos no perecibles
- Barras energéticas
- Botellas de agua
Artículos de higiene y bioseguridad
- Mascarillas
- Alcohol de 70° o en gel
- Jabón
- Lejía debidamente rotulada
- Papel higiénico
El gerente de Defensa Nacional, Defensa Civil y Seguridad Ciudadana del Callao, José Sosa, subrayó que la mochila debe adaptarse a los nuevos riesgos sanitarios, incorporando productos que ayuden a prevenir contagios.
Botiquín y medicamentos
- Analgésicos y vendas
- Medicamentos para enfermedades crónicas
- Tratamientos específicos si algún integrante de la familia lo requiere
Abrigo y artículos personales
- Mantas o frazadas ligeras
- Ropa de cambio
- Linterna y radio portátil
- Cargador portátil
- Dinero en efectivo
También deben incluirse artículos específicos para bebés, adultos mayores o mujeres, según las necesidades del hogar.
