
El inicio del año escolar concentra matrículas, útiles, uniformes y tecnología en pocas semanas. Sin planificación, el presupuesto familiar puede desbordarse y terminar en deudas innecesarias.
El regreso a clases no solo trae mochilas nuevas y cuadernos impecables. También llega con una factura que, según estimaciones de la Cámara de Comercio de Lima, puede oscilar entre S/ 600 y S/ 1,200 por alumno en 2026, dependiendo si se consideran solo útiles básicos o también libros, uniformes y dispositivos tecnológicos.
Pero el número rara vez se queda allí.
A ese monto se suman matrículas, pensiones adelantadas, movilidad escolar, talleres, actividades extracurriculares y, en muchos casos, equipos tecnológicos adicionales. Cuando hay más de un hijo en edad escolar, el impacto puede duplicarse o incluso triplicarse, convirtiendo febrero y marzo en un verdadero maratón financiero.
El problema no es únicamente cuánto se gasta, sino cuándo se gasta. La mayoría de pagos se concentra en pocas semanas y, además, muchos colegios o proveedores aceptan solo tarjeta de débito o transferencia, reduciendo la flexibilidad para distribuir los desembolsos.
Esta presión lleva a muchas familias a usar ahorros destinados a otras metas, postergar obligaciones o recurrir a financiamiento sin una estrategia clara.
Arianna Castillo, Product Owner de Payfi, advierte que la planificación financiera no se limita a comparar precios. También implica decidir cómo y en qué momento pagar. Contar con diversas alternativas de pago permite ordenar el flujo mensual y evitar que el entusiasmo por el primer día de clases termine convirtiéndose en una cadena de cuotas difíciles de manejar.
Cinco claves para no desordenar tus finanzas
El equipo de Payfi recomienda:
- Elaborar un presupuesto escolar detallado antes de realizar cualquier compra.
- Diferenciar gastos obligatorios de los postergables.
- Comparar precios con anticipación y aprovechar campañas previas al inicio de clases.
- Evitar financiar consumos no esenciales.
- Usar medios de pago que permitan organizar el flujo mensual, siempre dentro de la capacidad real del hogar.
Si el gasto promedio puede superar los S/ 1,000 por hijo, la clave está en la anticipación. Ordenar las finanzas no solo garantiza cubrir las obligaciones escolares, sino también mantener estabilidad durante el resto del año.
Porque el regreso a clases debe abrir cuadernos, no agujeros en el presupuesto.
FUENTE : ALTA VOZ
