
El inicio del año escolar concentra matrículas, útiles, uniformes y más. Con planificación y un uso responsable del crédito, es posible cubrir los gastos sin poner en riesgo la estabilidad financiera del hogar.
El retorno a clases suele sentirse como una cuesta empinada para la economía familiar. Febrero y marzo traen una avalancha de pagos: matrícula, pensiones, lista de útiles, uniformes, transporte y actividades adicionales. Sin una hoja de ruta clara, el presupuesto puede tambalear.
Especialistas de Experian advierten que la clave no está en gastar menos a cualquier costo, sino en organizar mejor. El crédito, bien utilizado, puede convertirse en un aliado estratégico y no en una trampa silenciosa.
Cinco claves para enfrentar el año escolar con orden financiero
1. Diseña un presupuesto exclusivo para el colegio
Separa los gastos escolares de los habituales. Identifica cada desembolso y calcula el monto total. Tener la cifra completa a la vista evita compras duplicadas o impulsivas.
2. Usa el crédito con criterio, no como extensión del sueldo
Si recurres a tarjeta o préstamo, define primero cuánto puedes pagar al mes. Las cuotas no deberían superar el 30 % o 35 % de los ingresos familiares. El crédito debe ser un puente, no una carga permanente.
3. Cuidado con las “cuotitas” acumuladas
Dividir varios pagos pequeños puede parecer inofensivo, pero juntos forman una montaña mensual difícil de sostener. Antes de fraccionar, revisa cuántas obligaciones ya tienes activas.
4. Conversa de dinero en casa
Involucrar a la familia en la planificación fomenta hábitos responsables. Explicar prioridades y límites ayuda a que todos comprendan que los recursos no son infinitos.
5. Revisa tu historial crediticio
Conocer tu nivel de endeudamiento es fundamental antes de asumir nuevos compromisos. Plataformas como Mi Sentinel permiten monitorear tu información financiera y detectar posibles inconsistencias.
El crédito no es enemigo del hogar si se utiliza con disciplina. Cumplir puntualmente fortalece el historial financiero y abre puertas a mejores condiciones en el futuro, ya sea para estudios, vivienda o emprendimientos.
El inicio de clases no tiene por qué convertirse en una tormenta económica. Con planificación, información y decisiones responsables, puede ser simplemente el primer capítulo de un año ordenado.
FUENTE : ALTA VOZ
