
La Rinconada vivió una jornada de violencia este miércoles tras un enfrentamiento entre pobladores en huelga de hambre y la Corporación Minera Ananea S.A.C., cuyas operaciones están paralizadas desde hace dos meses. El conflicto dejó un fallecido, varios heridos y un clima de alta tensión entre la población y el personal vinculado a la actividad minera.
El incidente se originó cuando un grupo de manifestantes se movilizó hacia la planta de la empresa, generando choques con el personal de seguridad. La situación escaló rápidamente y derivó en disturbios de gran magnitud.
En el sector Antawila, cerca de la planta de CECOMIRL, los manifestantes incendiaron al menos 20 vehículos y maquinaria pesada, entre ellos volquetes, cargadores frontales y retroexcavadoras empleadas por la minera. Este acto marca un nuevo punto crítico en un conflicto que hasta ahora se había mantenido en bloqueos y protestas sin violencia material.
Los pobladores responsabilizan al Gobierno Regional, al Ministerio Público y a otras autoridades por no atender las demandas que surgieron tras la paralización de las actividades mineras. Señalan que la falta de respuesta generó un escenario insostenible que terminó en esta trágica jornada.
La protesta continúa activa, con exigencias de reanudación de operaciones y garantías de seguridad laboral y económica para los habitantes de la zona. La incertidumbre sigue creciendo ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos en los próximos días.
