
Nos centramos en hacer 10.000 pasos al día pero la mayoría de la gente no lo cumple. ¿Cuántos hay que dar para obtener beneficios para la salud? Te contamos qué dice la ciencia
Cualquier movimiento para la salud es mejor que ninguno. Cada movimiento cuenta. Lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus Directrices sobre actividad física y hábitos sedentarios. Esto se puede aplicar a cualquier edad y a cualquier condición física.
Lo habitual es hablar de 10.000 pasos. No obstante, en mujeres mayores que consiguen hacer al menos 4.000 pasos uno o dos días a la semana ya se encuentran beneficios frente al riesgo de fallecer y de enfermedad cardiovascular. Estas conclusiones provienen de un estudio en British Journal of Sports Medicine que siguió a 13.547 mujeres con una media de edad de 71 años en el Estudio de Salud de la Mujer de Estados Unidos. Según explica a CuídatePlus Antonio Clavero-Jimeno, docente e investigador predoctoral en el Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de Granada, “el simple hecho de realizar ese mínimo de pasos al menos uno o dos días a la semana ya reduce el riesgo. Se trata de una población que probablemente ha tenido una vida inactiva”.
Dice Clavero-Jimeno, que lo importante sería mantener ese movimiento -y más si fuera posible- a lo largo de la vida, algo que se traduciría en una mayor prevención frente a enfermedades cardiovasculares. La clave, como no podía ser de otra manera, es mantener una vida activa que incluya ejercicio aeróbico de cierta intensidad y de fuerza.
¿Con cuántos pasos puedo mejorar mi salud?
Entonces, ¿cuántos pasos habría que dar para obtener beneficios en salud en todas las edades? Clavero-Jimeno apunta que otro estudio español de la Universidad de Granada y publicado en Journal of the American College of Cardiology y liderado por Francisco Ortega, pone número a esta actividad física: Si queremos reducir el riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular con 7.000 pasos obtendremos beneficios. Si, por otro lado, queremos reducir el riesgo de muerte prematura debemos esforzarnos un poco más y llegar a los 8.000 diarios.
“La clave sería, aparte del número de pasos, llegar al menos a los 150 minutos a la semana de una actividad de intensidad moderada a vigorosa, que recomienda la OMS. Da igual que lo hagamos andando o haciendo otro tipo de deporte o de ejercicio. Lo importante, como siempre recomendamos los educadores físico-deportivos, es que cada tipo de actividad tiene sus beneficios”, explica Clavero-Jimeno. Se trata de que cada persona realice la actividad que más le guste y que genere adherencia, es decir, que se mantenga en el tiempo.
La clave está en la intensidad
Otro tema a tener en cuenta es la intensidad. Pasear, sacar al perro, ir a la compra suma pasos y tiene beneficios, “pero la actividad vigorosa y la de alta intensidad es de especial relevancia, porque multiplica el efecto de la actividad moderada”.
En mujeres mayores, cuantos más pasos, mejor
El estudio americano en mujeres mayores midió la actividad física con acelerómetros durante 7 días consecutivos entre 2011 y 2015 y se les realizó un seguimiento del grupo hasta 2024. Los investigadores del trabajo, del Brigham and Womens’s Hospital, en Estados Unidos, señalan que llegar a los 4.000 pasos uno o dos días a la semana producía una reducción del 26% del riesgo de muerte por todas las causas y un 27% de muerte por enfermedad cardiovascular en comparación con no alcanzar este objetivo semanal. Eso sí, si se aumenta el número de días a tres o más se reduce el riesgo de muerte por cualquier causa hasta el 40%.

(Foto: Shutterstock)
Si pasamos a realizar de 5.000 a 7.000 pasos en 3 días o más a la semana se produce una disminución en el riesgo de muerte del 32%. Parece,según apuntan los investigadores, que es el número de pasos el que produce los efectos beneficiosos. “Esto coincide con estudios previos en otras poblaciones”, añade Clavero-Jimeno. Según él, una de las limitaciones de esta investigación es que se midieron los pasos pero no la intensidad en que se realizaron.
I-Min Lee, autora principal del estudio, añade que “debido al bajo número de pasos que se realizan al día, aumenta la importancia de determinar la mínima cantidad de actividad física que se requiere para mejorar la salud para ofrecer metas alcanzables y realistas a la población”. Curiosamente en este trabajo parece que los beneficios se asociaban con el total de pasos más que con el número de días en los que se alcanzaba el objetivo.
FUENTE : CUIDATE PLUS
