
La policía maneja la hipótesis de una extorsión previa no atendida.
Un grupo artístico fue atacado por gatilleros cuando animaba una fiesta en el Callao, un brutal episodio que le costó la vida al cantante de salsa Johan Mora y a su bailarina Ariana Cañola. Los artistas, quienes se encontraban en un quinceañero en el asentamiento humano Francisco Bolognesi, fueron sorprendidos por al menos dos sicarios que los esperaban en las inmediaciones. La policía sospecha que se trata de un caso de extorsión, ya que la orquesta habría recibido amenazas y llamadas extorsivas durante las dos semanas previas al ataque, lo que revela la presión constante que sufren los músicos que trabajan en zonas vulnerables.
El crimen ocurrió en una zona con pista en mal estado, escasa luminosidad y difícil acceso, ubicada a solo dos cuadras del penal Sarita Colonia. Aunque algunas cámaras municipales captaron la posible huida de los asesinos, el lugar exacto del ataque carecía de vigilancia, lo que facilitó la impunidad del hecho. Este suceso evidencia, una vez más, cómo la delincuencia organizada controla territorios y silencia voces, dejando a un sector cultural en la más absoluta indefensión y luto.
fuente ATV
