Según el comunicado del país, 3.408 personas resultaron heridas y al menos 139 siguen desaparecidas.

Más de 1500 fallecidos y 3.408 heridos
El balance de los fallecidos en el violento terremoto que golpeó Birmania el viernes subió a 1.644, según el último balance difundido el sábado por la junta militar que gobierna el país.
Según su comunicado, 3.408 personas resultaron heridas y al menos 139 siguen desaparecidas desde que el terremoto de magnitud 7,7 azotó al país. Un anterior balance daba cuenta de un millar de muertos.
Un fuerte terremoto sacudió el centro-norte de Birmania (Myanmar) el pasado viernes, dejando un saldo de 1,002 muertos, 2,376 heridos y 30 desaparecidos, según el último reporte emitido por la Junta Militar birmana este sábado. Estas cifras corresponden a los primeros recuentos tras la visita de autoridades a las zonas más afectadas.
El régimen castrense, que gobierna Birmania desde el golpe de Estado de 2021, difundió la información a través del canal de Telegram del servicio nacional de radio y televisión (MRTV). Horas antes, había reportado casi 700 fallecidos solo en la región de Mandalay, una de las más golpeadas por el desastre.

El jefe de la Junta Militar, Min Aung Hlaing, visitó este sábado la ciudad de Mandalay, mientras las autoridades continúan recopilando datos sobre la magnitud de la tragedia.
El sismo, registrado a las 12:50 hora local (6:20 GMT), tuvo una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro se ubicó entre las ciudades de Sagaing y Mandalay, a unos 17 kilómetros de esta última, la segunda mayor urbe del país, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Ante la magnitud del desastre, la Junta ha declarado el estado de emergencia en seis zonas: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó y Bago. Sin embargo, la crisis humanitaria se ve agravada por el conflicto interno que atraviesa el país desde la asonada militar, con enfrentamientos entre el Ejército y guerrillas prodemocráticas, lo que dificulta el acceso y distribución de ayuda.

En un hecho inusual, el régimen militar solicitó ayuda internacional el viernes, luego de declarar el estado de emergencia. No obstante, el relator de Naciones Unidas para Birmania, Tom Andrews, advirtió que la Junta usa la asistencia humanitaria como «arma» y pidió a la comunidad internacional canalizarla a través del autodenominado Gobierno de Unidad Nacional y los grupos étnicos opositores al régimen.
