Funeraria Benavides dejó de ser obstáculo para la obra más esperada en Cerro Candela

El avance del gran corte en Cerro Candela dio hoy un paso decisivo. Tras la demolición previa de la panadería Marcela, fue el turno de la funeraria Benavides —por años considerada el principal punto de fricción—, que finalmente fue derribada, liberando el último tramo que frenaba la continuidad de la obra.

Con maquinaria pesada trabajando sin pausa, nubes de polvo elevándose en el aire y decenas de vecinos observando con asombro, aquel bloqueo que muchos aseguraban que “jamás se movería” cedió ante la determinación de una gestión dispuesta a actuar.

Pese a los ataques, las críticas y las voces que intentaron frenar el proyecto, el mensaje es contundente: las obras que transforman un distrito no se detienen ante intereses particulares.

Hoy, Cerro Candela escribe una página histórica que la comunidad esperaba desde hace años: el inicio concreto de una nueva era de conectividad, desarrollo urbano y progreso colectivo.

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