Donde Walter: Tradición en familia

En Santa Clara, cuna del pollo a la brasa, Walter Rodríguez —un carismático avicultor— aprendió los secretos del negocio cuando era proveedor de las primeras pollerías de Lima. Con el tiempo, lo que empezó como un almuerzo familiar se convirtió en un restaurante con tres locales. El más reciente, en Surco, ya destaca entre los favoritos de quienes buscan un pollo como los de antaño. Esta es su historia

En Santa Clara, cuna del pollo a la brasa, nació una historia de esfuerzo, sabor y tradición que hoy conquista a los amantes de la buena cocina. Walter Rodríguez, avicultor de profesión, pasó de criar pollos a perfeccionar una receta que comenzó como un almuerzo familiar y terminó convirtiéndose en Donde Walter, una de las pollerías más reconocidas del país.

Todo empezó en 2005, cuando la fama de sus reuniones dominicales lo animó a abrir su primer local en Santa Clara. Con mesas prestadas y las ollas de su madre, Walter inició un camino que, casi 20 años después, se traduce en tres restaurantes en Santa Clara, Chaclacayo y Surco.

Hoy, sus hijos Diego y Daniel lideran el negocio, que ya cuenta con cerca de 150 trabajadores. Ellos han sabido mantener viva la esencia de su padre, sumando además innovación a la carta sin perder la tradición que los distingue.

El pollo a la leña es la estrella indiscutible de Donde Walter, pero no está solo. Platos como el contundente «Pa’llenarse» —una sabrosa combinación de pollo, anticucho y chancho a la caja china— conquistan paladares, al igual que los postres caseros con sello familiar, como la famosa crema volteada de la señora Viviana.

Ahora, la marca se prepara para un nuevo hito: la expansión mediante franquicias. Con manuales operativos y protocolos listos, Donde Walter busca socios estratégicos que compartan la pasión por un pollo hecho con corazón, leña y tradición.

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