
Este martes 25 de noviembre, los servicios de las rutas B y C operados por la empresa de transporte Santa Catalina SAC en San Juan de Lurigancho (SJL) fueron suspendidos de forma parcial e indefinida tras recibir una nota extorsiva que amenaza con atentar contra la vida de más de 100 conductores.
La mayoría de las unidades permanecen estacionadas en sus respectivos paraderos, mientras que solo un reducido número logró salir a operar, debido al temor generalizado entre los choferes por posibles represalias.
A pesar de la intervención inmediata del general de la PNP Óscar Arriola, quien dispuso un refuerzo en la presencia policial y el acompañamiento de patrullas a lo largo de las rutas afectadas, los conductores denuncian que las medidas de seguridad son insuficientes.
En ese sentido, los trabajadores exigen la presencia de agentes de la Policía Nacional vestidos de civil dentro de las unidades, argumentando que la seguridad visible no disuade a los extorsionadores, quienes suelen operar con inteligencia y represalias selectivas.
Mientras tanto, la empresa Santa Catalina SAC ha decidido mantener la paralización parcial de sus servicios hasta que se garantice la integridad física de su personal. Autoridades locales y nacionales han sido notificadas del caso, y se espera una respuesta coordinada entre la PNP, el Ministerio del Interior y las autoridades de transporte para restablecer la operatividad con garantías de seguridad.
La situación mantiene en alerta a miles de usuarios de estas rutas en uno de los distritos más populosos del país, y refleja una vez más la creciente problemática de la extorsión al transporte público en Lima METROPOLITANA
