El contrato de servicio alimentario en eventos oficiales del Congreso aumentará el gasto público, ofreciendo a los parlamentarios un menú más sofisticado y mayores cantidades de comida, en un contexto de alta desaprobación ciudadana.

Un nuevo contrato de alimentación para los congresistas del Perú ha generado controversia debido a su elevado costo. Según un reportaje del programa Cuarto Poder, el proceso de licitación que se lleva a cabo en el Congreso de la República, y que culminará el 25 de febrero, busca contratar un proveedor que brinde servicios alimentarios en eventos oficiales hasta julio de 2026. El costo total de este contrato ascenderá a 1,6 millones de soles, un aumento significativo en comparación con contratos anteriores.
Este servicio alimentario estará disponible para los 130 parlamentarios, quienes recibirán desayuno, almuerzo, cena y alimentos extras en eventos protocolares, nacionales e internacionales. En comparación con los 2 millones de soles gastados en 2022 por un contrato de tres años, este nuevo acuerdo se considera más costoso debido a la ampliación y mejora de las porciones y los menús.
Los documentos obtenidos por Cuarto Poder revelan que se incrementarán las cantidades de alimentos. Por ejemplo, la porción de carne de res fileteada pasará de 120 gramos a 130 gramos, y la de chuleta de 180 gramos a 200 gramos. Además, los filetes de pollo y pescado también aumentarán de 120 a 130 gramos. También se introducirá un menú más sofisticado para las sesiones vespertinas, con ensaladas de frutas como sandía, papaya, uvas y arándanos, junto a una variedad de bocaditos dulces y hasta 18 tipos de sándwiches.
El analista político Iván García criticó el alto costo del nuevo contrato, calificándolo como una muestra de «insensibilidad» y «desconexión con la realidad». García cuestionó la falta de austeridad del Congreso, especialmente en un contexto donde la desaprobación ciudadana hacia los parlamentarios ha alcanzado el 88%, según una encuesta reciente de Ipsos.
Además, las nuevas condiciones de contratación incluyen un aumento en el personal de atención. El número de trabajadores pasará de 10 a 15, y el número de mozos y ayudantes de cocina se incrementará significativamente.
Este nuevo proceso licitatorio, que será financiado por todos los ciudadanos, ha despertado el malestar de la opinión pública, que observa con creciente preocupación el gasto del Congreso en un contexto económico difícil para millones de peruanos.
