
Especialistas advierten que mirar el celular en la oscuridad somete a los ojos a un fuerte estrés visual y puede aumentar el riesgo de enfermedades de la retina y trastornos del sueño.
Mirar el celular antes de dormir, especialmente en una habitación a oscuras, es una costumbre extendida que muchos consideran inofensiva. Sin embargo, especialistas advierten que esta práctica puede convertirse en un factor de riesgo serio para la salud visual.
La oftalmóloga Shakhlo Makhkamova alertó que el uso de pantallas brillantes en entornos sin iluminación somete a los ojos a un estrés significativo y podría contribuir al desarrollo de enfermedades de la retina a largo plazo.
Según explicó la especialista, en la oscuridad las pupilas se dilatan de forma natural para captar más luz. Al fijar la vista de manera repentina en la pantalla del teléfono, las pupilas se contraen bruscamente. “Este cambio constante entre dilatación y contracción genera fatiga muscular ocular, conocida como astenopía”, detalló. Entre los síntomas más comunes se encuentran el cansancio visual, dolor, irritación y lagrimeo, una respuesta del ojo que busca forzar el descanso.
Makhkamova también advirtió sobre los efectos de la luz azul, presente en las pantallas de los teléfonos inteligentes. “Este tipo de luz penetra profundamente en la retina y, con una exposición prolongada, puede dañar los pigmentos de sus células”, señaló. En condiciones de oscuridad, la pupila dilatada permite la entrada de una mayor cantidad de luz potencialmente dañina, lo que incrementa el riesgo de patologías como la degeneración macular.
La mácula es una zona clave de la retina, responsable de la agudeza visual y la percepción del color. Un daño en esta área puede provocar una pérdida irreversible de la visión.
Grupos más vulnerables y recomendaciones
La especialista identificó a dos grupos especialmente expuestos a este riesgo. Por un lado, los adolescentes, que suelen pasar largos periodos frente al teléfono incluso después de apagar la luz, lo que aumenta de forma significativa la probabilidad de problemas visuales. Por otro, los adultos mayores, ya que los procesos de regeneración de la retina son más lentos y la exposición prolongada a la luz azul puede acelerar su deterioro.
Para reducir los riesgos, Makhkamova recomendó medidas simples pero efectivas: mantener una iluminación tenue en la habitación, activar el modo nocturno o filtro de luz azul del teléfono y realizar pausas frecuentes durante el uso de pantallas.
Además, recordó que la luz azul interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. “Alterar el descanso tiene consecuencias más amplias para la salud, ya que es durante el sueño cuando el cuerpo se regenera”, explicó. Por ello, reducir el uso del celular antes de acostarse no solo protege la vista, sino también el bienestar general.
FUENTE: ALTA VOZ
