
- Rafael López Aliaga (Renovación Popular) lidera con 12.5%, manteniéndose estable respecto a noviembre 2025 (12.7%). Aunque su ventaja es clara en términos relativos, su apoyo sigue siendo modesto en términos absolutos.
- Keiko Fujimori (Fuerza Popular) se mantiene como una figura central en la contienda, con 7.6%, en lo que sería su cuarta candidatura presidencial —una constante en la política peruana de la última década.
- La irrupción de Mario Vizcarra, hermano del expresidente Martín Vizcarra, con 6.7%, sugiere un posible efecto de arrastre por la popularidad (aunque polarizante) de su hermano.
- Carlos Álvarez, el cómico, con 4.2%, refleja una tendencia creciente en América Latina de figuras del entretenimiento que entran en la arena política con relativa resonancia.
- César Acuña (APP), figura tradicional en la política norteña, aparece con solo 2.8%, una cifra baja considerando su infraestructura partidaria.
- Carlos Espá (Sí Creo) ingresa al ranking con 2%, lo que indica que el periodismo de opinión puede estar transformándose en capital político en ciertos segmentos.
- Indecisión masiva:
- 30.7% aún no decide su voto.
- 19.2% declara que votará en blanco, anulará su voto o no irá a votar.
- Casi la mitad del electorado (49.9%) no tiene una preferencia clara.
Implicaciones políticas:
- Ningún candidato supera el 13%, lo que demuestra una profunda desconfianza en las figuras tradicionales y una fragmentación extrema del espectro político.
- El elevado porcentaje de indecisos e inmovilizados sugiere que la campaña electoral —especialmente los debates, eventos mediáticos y movilización territorial— será determinante en los próximos meses.
- La posibilidad de una segunda vuelta dependerá de quiénes logren capitalizar esa masa de votantes volátiles o desencantados.
Mirando al futuro:
Con solo cuatro meses antes de los comicios, es probable que veamos:
- Ajustes en estrategias de campaña (más enfoque en redes sociales, propuestas concretas, ataques entre candidatos).
- Posibles alianzas o fusiones entre partidos pequeños para superar umbrales electorales.
- Irresión de nuevas figuras o el resurgimiento de nombres actualmente fuera del radar.
En resumen, aunque López Aliaga aparece como el más fuerte por ahora, el electorado peruano sigue en plena definición, y el verdadero juego apenas comienza.
