Un verdadero fenómeno meteorológico extremo vive la ciudad de Bahía Blanca con una tormenta que descargó, desde la madrugada y hasta después del mediodía, más de 290 milímetros de lluvia y provocó anegamiento de gran parte de la ciudad, con casas inundadas y casi medio centenar de familias evacuadas. Hasta el momento se reportaron seis personas fallecidas, según confirmaron fuentes oficiales.

Pasado el mediodía, las autoridades confirmaron la muerte de una mujer en la vía pública y no descartaron que haya más víctimas mortales, “en virtud de la magnitud del desastre climático”. Horas más tarde, fuentes oficiales difundieron un nuevo parte de la municipalidad en el que se confirmó el fallecimiento de otras cinco personas.
“En cuanto a la cantidad de personas fallecidas, el número asciende a seis: una mujer en la vía pública en las calles Paroissien y Rawson, cuatro personas en vía pública en la zona de sarmiento al 1000 y una persona en Cerri. Hasta el momento no se puede descartar, en virtud de la magnitud del desastre climático, la existencia de mayor cantidad de víctimas mortales”, se precisó en el último parte de la municipalidad, sin brindar mayores detalles sobre la identidad de las víctimas.
A la tarde, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, subió un video a X donde confirmó que la situación era crítica y sumaban más de 1000 los evacuados por las inundaciones. “Bahía Blanca ha sido nuevamente azotada por una catástrofe natural. La situación se ha tornado muy crítica en diversos sectores. En este marco ya se contabilizan más 300 mm de agua acumulada y continuamos trabajando con todos los recursos disponibles para llegar con la asistencia y rescate de las personas afectadas”, dijo.
“Además, hay grandes contingentes de todas las Fuerzas y del Gobierno de la Provincia llegando a Bahía Blanca. Hasta el momento se evacuaron 275 personas en la localidad de Bahía Blanca, y mas de 800 en Cerri. En cuanto a la cantidad de personas fallecidas, el numero asciende a seis y de momento no se puede descartar, en virtud de la magnitud de lo ocurrido, la existencia de mayor cantidad de víctimas fatales.
Y agregó: “A esta hora, gran parte de la ciudad continúa bajo agua, por lo que solicito a los vecinos extremar las medidas de cuidado y no circular por la vía publica. Estamos desde el inicio de esta tragedia trabajando con maquinaria del Municipio y recursos del Ejército, Bomberos, Policía Bonaerense, Defensa Civil y Prefectura Naval para poder llegar a cada uno de los bahienses afectados”.
De manera preventiva se dispuso la suspensión del transporte público en todo el distrito y desde el municipio se reclamó a la comunidad que evite salir de sus viviendas. Además, el aeropuerto se encuentra cerrado por lo menos durante la mañana debido a la inundación que afecta a la terminal y la pista.
Accesos cerrados, ciudad aislada
Además, el diluvio, con un volumen de agua caída en pocas horas que casi duplica el máximo histórico del distrito, ha dejado a esta ciudad aislada.
Los accesos por ruta han sido bloqueados en el transcurso de la mañana, a medida que la situación de anegamientos se agravaba y las autoridades tomaban dimensión de indicó alcance de esta tormenta.
El ingreso habitual por ruta 3, muy utilizado en particular por el transporte de cargas, se cerró antes de mediodía a la altura del distribuidor que deriva a Punta Alta. El agua hizo ceder el pavimento y ese tramo hacia Bahía Blanca se volvió intransitable.
Otra vía posible, conocida como Camino Viejo, que permite llegar por cercanías del aeropuerto, presentaba un cuadro tan o más grave. La otra alternativa que se mantuvo habilitada algo más de tiempo fue por la ruta 51, con acceso restringido para vehículos particulares y habilitado para unidades de fuerzas que llegaban en apoyo para sumarse al operativo de asistencia a damnificados.

Así es que se han formado varias islas de camiones estacionados, mayormente en torno a estaciones de servicio de la zona, a la espera de que las vías de comunicación hacia el puerto bahiense se rehabiliten. “¿A Bahía van? No van a llegar”, avisaban pronto quienes atienden los surtidores.
Puertas adentro la ciudad vivía en un contexto de caos, desesperación y drama a medida que se iban conociendo nuevos casos fatales. Enterarse del matiz trágico que tomó este fenómeno meteorológico no fue tan fácil. Se cortó el servicio eléctrico de manera preventiva y general. No hay, salvo excepciones, conexión vía datos móviles. sin electricidad.
Tampoco hay despacho de combustible, con lo que es limitado el funcionamiento de los equipos electrógenos que están dando mínima respuesta ante semejante emergencia.
Fuente: La nación
