
Un nuevo eje de integración logística empieza a tomar forma en el Perú. La empresa Power Construction Corporation of China (PowerChina) fue adjudicada para ejecutar la obra de un ferrocarril que conectará el Megapuerto de Chancay con la sierra central, un proyecto llamado a redefinir el transporte de minerales y el comercio exterior hacia Asia.
La iniciativa marca un hito en infraestructura estratégica y confirma el peso creciente del capital y la ingeniería china en proyectos de gran escala dentro del país.
Una vía directa para la minería de exportación
El trazado ferroviario tendrá una longitud aproximada de 120 kilómetros y estará orientado principalmente al traslado de minerales como cobre y litio desde los centros de producción andinos hasta la costa. De acuerdo con estimaciones del sector, esta conexión permitiría reducir de manera significativa los costos logísticos, generando ahorros anuales que superarían los 1,500 millones de dólares para la industria minera.
La obra cobra mayor relevancia si se considera que importantes operaciones con capital chino en la sierra central, como Chinalco en Morococha y el consorcio que adquirió la mina Raura, tendrían una salida directa hacia Chancay, puerto concebido como plataforma de exportación hacia el mercado asiático.
Ingeniería probada en terrenos extremos
El desafío técnico no es menor. El ferrocarril atravesará zonas de alta complejidad geográfica en la cordillera de los Andes. No obstante, especialistas destacan que la experiencia china juega a favor del proyecto. Pedro Isique, integrante de la Comisión de Infraestructura del Colegio de Ingenieros del Perú, sostiene que las empresas chinas cuentan con un amplio historial de obras ferroviarias en altitudes extremas.
China, que recientemente superó el récord del ferrocarril más alto del mundo, ha demostrado capacidad para ejecutar infraestructura en condiciones que antes parecían inviables. “Para ellos, la altura no representa un obstáculo técnico determinante”, señala Isique.
Inversión, empleo y cronograma
El proyecto demanda una inversión aproximada de 420 millones de dólares y se prevé que su construcción genere más de 8,000 empleos directos e indirectos, con impacto en diversas localidades del corredor ferroviario.
Si se cumplen los plazos previstos, la puesta en operación del ferrocarril está proyectada para el año 2028. Con ello, el Perú daría un paso decisivo en su estrategia de conectividad logística, fortaleciendo su vínculo comercial con la región Asia-Pacífico y consolidando a Chancay como nodo clave del comercio exterior.
FUENTE : ALTA VOZ
