El Perú sigue estancado en Índice de Progreso Social Mundial: se ubicó en puesto 82 de 171 países evaluados

Este resultado confirma la pérdida de dinamismo y declive del progreso social del país desde el 2018, cuando se ubicó en el puesto 66 a nivel mundial.

El Perú mantiene una trayectoria descendente en términos de progreso social, al ubicarse en el puesto 82 de 171 economías evaluadas, con una puntuación de 67,41 sobre 100, de acuerdo al Índice de Progreso Social Mundial (IPSM) 2025, publicado por el Social Progress Imperative en asociación con Centrum PUCP.

El país se ubicó en el puesto 82, con un nivel Medio Alto, mostrando una leve mejoría en comparación con el año 2024 (dos puestos), pero manteniendo la tendencia hacia la baja desde el año 2018 en que ocupó el puesto 66 en este índice. 

Así, el análisis de la evolución histórica entre 2011 y 2025 muestra que el Perú registró un crecimiento sostenido de su desempeño hasta 2018, año en el que alcanzó su mejor resultado ubicándose en el puesto 66 a nivel mundial. A partir del 2019 el país entró en una fase de deterioro acelerado del progreso social, hasta el 2020. Entre ese año y 2023 hubo un estancamiento, pero el deterioro se volvió a notar en los dos años siguientes: 2024 y 2025.

Los factores que han incidido en estos resultados son una prolongada crisis política, deterioro progresivo de las instituciones y del estado de derecho, la corrupción, el fortalecimiento de las economías ilegales y el debilitamiento de la seguridad pública, según el reporte.

“El retroceso registrado en el progreso social del país durante los últimos ocho años, en comparación con los otros 171 países incluidos en el índice, ha ampliado las brechas sociales entre el Perú y diversos países de América Latina y del resto del mundo (…) Resulta llamativo, sin embargo, que el Perú mantenga una posición favorable a nivel global y regional en indicadores económicos, como el tamaño del PBI —ubicándose entre los puestos 48 y 54 global en los últimos años—, las exportaciones —puesto 51 global el año pasado— y en el Índice de Libertad Económica, donde ocupó el puesto 54 global el año pasado. Esta dicotomía también se reproduce al interior del país: mientras la economía continúa creciendo, el progreso social sigue mostrando un deterioro sostenido. En este año electoral, resulta imperativo plantear una agenda clara y viable que permita revertir esta situación.”, destacó el profesor Ruben Guevara, director general de Centrum PUCP.

Análisis por dimensiones del Perú

En la dimensión Necesidades Básicas, Perú registra un desempeño muy débil al ubicarse en el puesto 101 a nivel global. Este resultado está explicado principalmente por el deterioro de los indicadores de seguridad ciudadana, donde el país cae hasta el puesto 129, reflejando el impacto creciente de la criminalidad sobre el bienestar de la población. A ello se suman las persistentes brechas en vivienda (puesto 95), que evidencian limitaciones en el acceso a condiciones habitacionales adecuadas y servicios básicos, en especial en los hogares más vulnerables. Esto es el reflejo de instituciones débiles, políticas públicas mal orientadas y del deterioro de la legalidad en general en el país.

En la dimensión de Fundamentos de Bienestar, el país se sitúa en el puesto 71, mostrando un desempeño intermedio, pero con desafíos estructurales relevantes. El principal rezago se concentra en la educación básica, donde Perú ocupa el puesto 100 en términos de calidad y acceso. Este resultado limita el desarrollo del talento humano y condiciona el desempeño futuro del país en salud, productividad y cohesión social. La inestabilidad política de los últimos años ha sido un factor preponderante en este deterioro.

Finalmente, en la dimensión Oportunidades, Perú se ubica en el puesto 75, con brechas significativas en variables clave para el desarrollo inclusivo. Destacan los bajos resultados en libertad de elección (puesto 109), derechos y voz ciudadana (92) e inclusión (90), mientras que el acceso a educación superior de calidad muestra un desempeño relativamente mejor (puesto 56). Estos resultados confirman que sigue pendiente el fortalecimiento de la institucionalidad, la promoción de una sociedad más inclusiva y el desarrollo del talento humano alineado a las demandas del mercado, condiciones indispensables para sostener el progreso social en el largo plazo.

Primeros lugares a nivel mundial y regional

Este año Noruega obtuvo el primer lugar, ubicándose en el nivel Muy Alto, seguido por otros tres países nórdicos: Dinamarca, Finlandia y Suecia, reconocidos por su políticas inclusivas, instituciones fuertes al servicio de los ciudadanos, estabilidad política y económica. Japón se ubicó en el puesto 14 y Canadá en el puesto 22, en el primer lugar en Asia y las Américas, respectivamente, también con un nivel Muy Alto.

Sin embargo, Estados Unidos se ubicó en el puesto 32, en un nivel Alto. Es decir, la primera economía mundial no refleja su supremacía en el progreso social alcanzado por sus habitantes, una paradoja que se ha mantenido durante años en ese país. Los últimos puestos del índice los ocupan varios países de África, más Haití y Afganistán. 

En América Latina, Chile ocupó el primer lugar ubicándose en el puesto 36, seguido de Uruguay (37) y Costa Rica (39), todos con un nivel alto.  Estos dos últimos países son reconocidos en la región por sus políticas sociales y sus excelentes programas de educación, salud y previsión social, similares a algunos de países europeos.

FUENTE : FORBES

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