
La crisis del gas, el avance de El Niño Costero y la guerra en Medio Oriente (Estados Unidos contra Irán) empiezan a pasarle factura a la economía peruana.
Estos tres choques en simultáneo provocarían que el producto bruto interno (PBI) registre una caída de hasta -1,1% en marzo, según estimaciones de la consultora Thorne & Associates.
Hasta hace tres semanas, el 2026 se perfilaba como un año de relativa estabilidad, con una economía peruana sólida pese a las elecciones presidenciales, que salpicaban un nerviosismo, aunque cauteloso, en los mercados.
Sin embargo, eventos externos y locales amenazan con deteriorar la actividad económica y presionar la inflación.
El choque más inmediato y pronunciado, según diferentes entidades financieras, es la crisis energética, desencadenada tras la rotura del ducto de gas registrado en Cusco a cargo de la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), lo que interrumpió el suministro del combustible, paralizando industrias y golpeando el bolsillo de los peruanos.
Recordemos que el gas no solo abastece a la industria y al transporte, sino que también es fundamental para la generación de energía eléctrica en el país.
FUENTE : EXPRESO
