América Latina y la Nueva Ruta de la Seda

¿es imparable la expansión china?

Colombia es el más reciente país latinoamericano en firmar acuerdos para adherirse a la Nueva Ruta de la Seda, el ambicioso plan de comercio e infraestructura del Gobierno chino. El pacto se enmarca en una creciente influencia del gigante asiático en Latinoamérica. ¿Cómo está creciendo su poder? ¿En qué términos? ¿Cómo lo recibe Estados Unidos? cómo juega Beijing sus cartas en América Latina.

Al igual que la antigua ruta comercial marítima, la Nueva Ruta de la Seda tiene como objetivo vincular a China con Europa, Medio Oriente, África y América Latina.

Xi lanzó la iniciativa en 2013, y desde entonces se han sumado más de un centenar de países.

Y el conocimiento y dinero chinos se han esparcido por el mundo, principalmente en la construcción de puentes, carreteras, puertos comerciales, centrales eléctricas y proyectos de telecomunicaciones.

La Nueva Ruta de la Seda en América Latina

Al comienzo, América Latina quedó fuera del mapa oficial de la iniciativa, pero tras el acuerdo alcanzado varios países de la región se fueron sumando a la misma mediante memorandos de entendimiento.

Hasta ahora 21 países latinoamericanos se han unido a la Ruta de la Seda, incluidos incluidos Uruguay, Ecuador, Venezuela, Chile, Uruguay, Bolivia, Costa Rica, Cuba, Perú, Nicaragua y Argentina.

Los memorandos ya se tradujeron en proyectos e infraestructuras concretas en la región.

En Ecuador, la reconstrucción del aeropuerto internacional «Eloy Alfaro», en la ciudad de Manta -que se vio afectado por el terremoto de magnitud 7,8 en abril de 2016- se llevó a cabo con capital chino.

Ecuador recibió un crédito por US$20,7 millones de un banco chino, y un aporte del Estado ecuatoriano de US$4,5 millones, según la agencia china Xinhua.

Un consorcio chino también construye dos puentes en las localidades de Canuto y Pimpiguasí, todas ellas en la provincia de Manabí, en el occidente del país.

En Perú el propio presidente Xi Jinping asistió a la inauguración del megapuerto de Chancay en 2024.

El complejo portuario, a unos 70 kilómetros al norte de Lima, se inauguró con grandes expectativas de los gobiernos peruano y chino y de los sectores económicos potencialmente beneficiados.

Se trata de un gigantesco proyecto liderado por Cosco Shipping Company, empresa estatal china dedicada al transporte marítimo, con una inversión total prevista de US$3.400 millones, para construir un complejo de 15 muelles, oficinas, servicios logísticos y un túnel de 2 kilómetros de largo para dar salida a la carga.

Cabe destacar, sin embargo, que aún sin la Ruta de la Seda, China lleva más de una década siendo un actor protagonista en las inversiones América Latina, donde sus bancos de desarrollo han prestado más de US$150.000 millones en los últimos 15 años.

FUENTE : FRANCE 24

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