
Nora Loredo, candidata a diputada por Lima con el número 4 por Libertad Popular, sostiene que el desgaste de los liderazgos tradicionales y la crisis institucional están reconfigurando el mapa electoral y profundizando la desconfianza ciudadana.
—Nos acompaña nuestra primera invitada, ella es Nora Loredo, candidata a diputada con el número 4 por Libertad Popular. ¿Cómo estás, Nora? Buenos días.
—Hola, buenos días, Rumi. Gracias por la invitación.
—Vivimos una situación preocupante por la emergencia energética, ante la restricción del gas natural vehicular para taxis y vehículos menores. ¿Cómo evalúas este escenario?
—Es una situación muy grave. El gas natural vehicular es clave para miles de transportistas por su bajo costo. El problema de fondo es que dependemos de una sola fuente y eso no debería ocurrir. Ahora se habla de implementar un gasoducto virtual, condensando el gas en Cusco, transportándolo en camiones hasta Lima y luego regasificándolo. No sabemos si existe la infraestructura necesaria, y eso es alarmante. Pero lo más preocupante, a largo plazo, es que no se haya avanzado en investigar nuevas reservas.
—El Perú tiene potencial energético importante, ¿no?
—Exactamente. Tenemos 18 cuencas de petróleo y gas, pero solo un tercio ha sido estudiado. No se previó una situación de emergencia como esta. Si Camisea no existiera, el impacto sería devastador. Además, esta crisis se agrava por el conflicto internacional: la guerra y los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han generado un fuerte incremento en el precio del petróleo.
—El alza supera el 10 %. ¿Qué efectos tendrá esto en la economía peruana?
—Nos va a golpear directamente. El barril pasó de 80 a cerca de 100 dólares y podría llegar a niveles similares a los de 2013 o 2014, cuando superó los 120 dólares. Eso eleva todos los precios, porque el transporte es la base de la economía. No solo sube el petróleo, también el oro y el cobre, ya que el oro es un activo refugio para los inversionistas.
—Frente a esta inseguridad energética, ¿qué se debería plantear desde el Congreso?
—Lo primero es impulsar de verdad la industria de hidrocarburos. No se trata solo de soberanía energética, sino de abrir las puertas a la inversión privada con reglas claras. Hay demasiada burocracia. Yo he trabajado casi diez años en el sector y sé que aquí una empresa puede demorar entre 10 y 15 años en empezar a operar; en otros países el proceso toma entre tres y cinco años, como en Colombia. Eso debe cambiar.
—¿Qué es lo que más demandan las empresas para invertir?
—Estabilidad política e institucional. Es falso decir que la economía va por un lado y la política por otro. Las empresas necesitan un Poder Judicial, una Fiscalía, un Congreso y un Ejecutivo estables. Sin eso, no hay inversión posible.
—Además, hay cuestionamientos por incidentes recientes en la zona de Camisea.
—Así es. Hay que investigar qué ocurrió en Kepashiato, en Megantoni, con la deflagración y con la rotura del ducto que lleva el gas desde Camisea hasta Lima. Pero también es inaceptable que las regiones productoras no tengan gas. Cusco, por ejemplo, no cuenta con este servicio.
—¿Qué plantea Libertad Popular para el sur del país?
—Cusco debe tener gas de todas maneras. En el gobierno de Ollanta Humala se inició un proyecto de planta de gas en Quillabamba y un gasoducto hacia Cusco, pero quedó abandonado. Ese proyecto debe retomarse, junto con el gasoducto surandino, porque el gas es una necesidad para los pueblos del sur y también del norte.
—En el plano político, el gabinete pedirá el voto de confianza en el Congreso. ¿Qué expectativas tienes?
—Ninguna. Es más de lo mismo. Probablemente le darán el voto de confianza, pero este gobierno es una extensión del Congreso. Hay una repartija de ministerios y una falta total de independencia. Es una pena que, en el Mes de la Mujer, tengamos una cúpula política que demuestra un desprecio tan grande por los derechos y la dignidad de las mujeres.
—Algunas bancadas han anunciado que no darían el voto de confianza. ¿Les crees?
—No. Al final, creo que sí se lo darán. Ellos mismos pusieron a este premier y no van a retroceder. Yo, si estuviera en el Congreso, no le daría el voto de confianza.
—Renovación Popular, partido de Rafael López Aliaga, ha deslizado una posible censura al gobierno. ¿Prosperaría?
—No lo creo. Renovación Popular está jugando a la tribuna. Votaron por este gobierno y ahora quieren aparecer como oposición. Eso no es cierto.
—En este contexto, las encuestas muestran una caída de los principales liderazgos, como López Aliaga y Keiko Fujimori. ¿Qué lectura haces?
—Es el reflejo del hartazgo ciudadano. Los peruanos están cansados de los mismos rostros, de la corrupción y de la falta de soluciones reales. Esa caída en las encuestas muestra que la gente busca algo distinto, una renovación verdadera.
—Para cerrar, ¿por qué los ciudadanos deberían marcar el número 4 por Libertad Popular?
—Porque llevo más de 50 años luchando por la democracia y los derechos de los más vulnerables. Tengo 69 años y una trayectoria impecable en la gestión pública. Me he decidido a dar esta batalla para no dejarle a nuestros hijos y nietos un país violento y corrupto. Yo sí me atrevo a pelear y a decir las cosas de frente.
FUENTE : ALTA VOZ
