Los mineros informales continúan con sus protestas bloqueando vías en el sur y norte del país. La medida afecta el transporte interprovincial y deja a cientos de personas varadas, mientras exigen la ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).

Las manifestaciones de los mineros informales en el país siguen escalando, con bloqueos de vías que afectan gravemente la circulación de vehículos en diversas regiones del Perú. Las protestas, que comenzaron a mediados de noviembre, tienen como principal exigencia la ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), el cual vence el 31 de diciembre, lo que podría dejar a más de 500,000 mineros fuera del proceso de formalización. Además, los manifestantes reclaman la destitución del ministro de Energía y Minas, Rómulo Mucho, por la falta de avances en la formalización y la demora en la presentación de la Ley de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (Mape).
El impacto de los bloqueos es evidente en las principales rutas de transporte interprovincial. En el sur del país, particularmente en la Panamericana Sur, las principales ciudades de Arequipa, Cusco, Ica y Ayacucho están siendo afectadas. En Arequipa, las empresas de transporte interprovincial han suspendido la venta de pasajes hacia Cusco y Lima, mientras que en el terminal de buses de la ciudad no se puede adquirir boletos para viajar hacia la capital. Algunas empresas han optado por operar con horarios limitados, realizando solo una salida diaria, y las unidades que parten desde Lima hacia Ica solo llegan hasta Chincha, dejando a los pasajeros varados y obligándolos a tomar taxis para continuar su trayecto.
Los bloqueos también han afectado la circulación de vehículos de carga, lo que genera un cúmulo de camiones y buses detenidos a lo largo de las vías. Según la Policía de Carreteras, hay al menos tres puntos de bloqueo en Arequipa: en Atico (Caravelí), Ocoña (Camaná), Chala y Yauca (Caravelí), donde los vehículos deben esperar horas hasta que se permita el paso de manera intermitente. Esta situación ha generado un caos en las carreteras y ha afectado tanto a turistas como a transportistas y personas que necesitan desplazarse por motivos de trabajo o familiares.

Los mineros informales han mostrado firmeza en sus demandas, y aseguran que seguirán con las protestas hasta obtener respuestas del gobierno. Además, las tensiones han crecido debido a la situación de incertidumbre que enfrentan los trabajadores mineros, quienes temen quedar fuera del proceso de formalización que consideran crucial para su supervivencia laboral.
Este paro está mostrando las profundas desigualdades y dificultades que enfrenta la minería artesanal en el país, además de reflejar las tensiones entre el sector privado y las autoridades gubernamentales encargadas de regular la minería. Sin una solución rápida, las consecuencias de los bloqueos en las principales rutas de transporte podrían seguir afectando la normalidad en diversas regiones, con un impacto significativo en el transporte de pasajeros y mercancías.
